Sacroileitis

Bajo ese nombre tan raro se esconde una lesión que tal vez alguno haya tenido y no sabía qué era.

¿QUÉ ES LA SACROILEÍTIS?

La sacroileítis es una inflamación de la articulación sacroilíaca, es decir, la articulación entre el sacro y el hueso de la pelvis que se llama ilíaco. Tenemos dos articulaciones, una a cada lado del sacro, y esta inflamación puede producirse sólo en una o en las dos simultáneamente.

sacroileitisEstas articulaciones son la unión de la pelvis con la columna vertebral, y se estabilizan gracias a fuertes ligamentos que permiten poco movimiento del sacro, rotación anterior y posterior (nutación/contranutación).

La sacroileítis es difícil de diagnosticar mediante radiografía, ya que tarda en mostrarse. Mientras tanto, la articulación va irritándose y desgastándose.

CAUSAS DE LA SACROILEÍTIS

Las causas más comunes son:

  • Traumatismo: un impacto directo, una caída que fuerce la movilidad de alguna de estas articulaciones, o incluso los microtraumatismos en algún entrenamiento deportivo forzado, que solicite mucho esa zona.
  • Malas posturas: también influye mucho la estática de cada persona, las posiciones que adopta, y la forma que tiene de andar, sentarse, agacharse, etc.
  • Artrosis/artritis: cuando el cartílago de la articulación de va desgastando y aparece una reacción inflamatoria.
  • Embarazo: el peso que soportan las embarazadas en especial en los últimos meses de gestación, lo reciben las lumbares, arqueando más esa zona (aumenta la lordosis), lo que hace que el sacro tienda a rotar hacia delante, forzando las articulaciones sacroílíacas. Además los cambios hormonales afectan a los ligamentos, encargados de estabilizar estas articulaciones.

SÍNTOMAS DE LA SACROILEÍTIS

Los síntomas más comunes  son dolor en la zona del sacro, que puede ir hacia glúteo, cadera y pelvis, y se intensifica al estar mucho rato de pie; pérdida de movilidad (muchas veces dada por el dolor que provocan estos movimientos), y contracturas musculares en los músculos cercanos, como por ejemplo los piramidales o piriformes.

TRATAMIENTO DE LA SACROILEÍTIS

El tratamiento desde el punto de vista de la fisioterapia consistiría en acelerar el proceso de curación, calmar el dolor, relajar la musculatura, reeducar los movimientos y fortalecer bien la zona una vez esté recuperada. Al principio es importante no forzar las articulaciones, no levantar pesos, y dejar unos días la práctica deportiva.

Progresivamente, una vez el dolor haya remitido, se retomarán las actividades normales. Hay que tener cuidado de no confiarse, ya que puede haber una fase de mejora y si solicitamos más esa zona tener una recaída.

Desde Zaragoza podemos ayudarte con el tratamiento de fisioterapia en nuestra consulta.

Otros artículos relacionados:

Contractura muscular

Ciática Vs Síndrome del piramidal

Beneficios de tener un buen culo

Lumbalgia

Osteoporosis

Bursitis

Tendinitis rotuliana

Las tendinitis de la rodilla en realidad no son afecciones graves, aunque sí pueden ser muy invalidantes, especialmente entre los deportistas, en quienes pueden acabar siendo crónicas. El dolor, bien localizado, aparece con las solicitaciones reiteradas del tendón lesionado.

CAUSAS DE LA TENDINITIS ROTULIANA

La tendinitis del tendón rotuliano es frecuente en el fortalecimiento del cuádriceps demasiado intenso y, sobre todo, demasiado dinámico; así como en los deportes que exigen saltos y apoyos repetidos sobre suelo duro, es por ello por lo que también esta lesión recibe el nombre de “rodilla del saltador”.anatomía de la rodilla

SÍNTOMAS DE LA TENDINITIS ROTULIANA

Dependiendo de la localización de la lesión hablaremos de tendinitis de inserción (dolor próximo a la rótula), y tendinitis del cuerpo del tendón (un poco más abajo, puede doler hasta la zona superior y anterior de la tibia).

La función del tendón rotuliano es la de transmitir la fuerza del cuádriceps hasta la tibia y permitir la extensión de rodilla. Es por ello, que cuando este tendón está lesionado provocará dolor siempre que lo solicitemos, como por ejemplo al agacharnos, al chutar un balón, al subir y bajar escaleras, al saltar, etc.

TRATAMIENTO DE LA TENDINITIS ROTULIANA

Lo primero que hay que hacer es reposo, en principio, una simple suspensión de los gestos nocivos, que probablemente sean los que nos han provocado la lesión, y provocan dolor al hacerlos. También sería conveniente ponerse una cintilla rotuliana por encima de la rótula, de esta manera tenderemos a descender la rótula y quitar tensión al tendón lesionado, o en algunos casos la cintilla se coloca sobre el tendón, por debajo de la rótula, para ejercer una presión sobre éste. Y además, deberemos hacer estiramientos de los flexores de rodilla.

Es importante hacer un estudio por si hubiese algún trastorno estático del miembro inferior, como una laxitud ligamentosa, sobrecarga de peso, mala adaptación del calzado, utilizar un material o técnica inadecuado, etc.

En casos en los que con el tratamiento básico no fuese suficiente, añadiremos un vendaje de contención flexible y haremos sesiones de fisioterapia trabajando la zona del tendón lesionado, así como el cuádriceps, para relajarlo y que no transmita tanta tensión al tendón.

La vuelta al deporte será progresiva, habiendo hecho antes ejercicios controlados para volver a fortalecer el cuádriceps de una manera segura, y que el tendón recupere las características adecuadas.

En Fisioterapia Eva Tello Cadarso en Zaragoza, tratamos muchos de estos casos. Y bajo nuestra experiencia, si se siguen las pautas dadas por el fisioterapeuta, la recuperación está asegurada.

Otros artículos relacionados:

Vendaje de rodilla

Esguince de rodilla

Rotura del LCA de rodilla

Rotura de meniscos

Inestabilidad de la rótula

Luxación de la rótula

Pierna de tenista

Esta lesión recibe este nombre porque es una dolencia muy común entre los tenista por cómo es el mecanismo de lesión. ¿Quieres saber más sobre la pierna de tenista? Aquí tienes todo lo que necesitas saber.

¿QUÉ ES LA PIERNA DE TENISTA?

La lesión de “pierna de tenista” se trata de una elongación o desgarro parcial de la unión musculo-tendinosa del gemelo interno.

Es una lesión relativamente frecuente, que se da sobre todo en personas de edad media, por lo que también hay gente que la llama “latigazo de los cuarentones”, aunque puede ocurrir en edades más jóvenes en sujetos poco y mal entrenados, principalmente al jugar al tenis, pero como bien sabemos, las lesiones deportivas aunque sean más típicas de un deporte, no son exclusivas de él.

SÍNTOMAS DE LA PIERNA DE TENISTA

Se caracteriza por un dolor brusco e intenso en la pantorrilla, asociado a una sensación de golpe desde detrás, o de chasquido. En los casos menos graves, por un calambre puntual localizado o tenaz, o por una sensación de desgarro no dolorosa.

Un signo muy característico que nos puede indicar que se trata de esta lesión es la marcha con el pie de puntillas y la rodilla flexionada.

pierna de tenista

MÚSCULOS AFECTADOS EN LA PIERNA DE TENISTA

Otro músculo clave en esta lesión es el plantar delgado. Éste es un músculo muy fino que parte de la parte posterior de la articulación de la rodilla y baja por detrás del gemelo hacia la parte posterior del talón, cerca del tendón de Aquiles. La función del plantar delgado es la de flexionar la rodilla y hacer flexión plantar de tobillo, pero de manera muy discreta, no es un músculo potente.

Y por otra parte, el sóleo, un músculo más grande y poderoso que se encuentra también por detrás de los gemelos y va desde debajo de la rodilla hasta el talón, haciendo flexión plantar de tobillo. Es el que participa activamente para que nos mantengamos de pie.

Cuando hay algún desgarro en el gemelo interno o el sóleo, o una rotura del tendón de Aquiles, puede derivar en dolor en el plantar delgado, o al forzar al correr o saltar podemos lesionar ese músculo en sí por un sobreesfuerzo, y dar lugar a la “pierna de tenista”.

TRATAMIENTO DE LA PIERNA DE TENISTA

Por lo general, el tratamiento es conservador: reposo, antiinflamatorios y fisioterapia. La cirugía se reserva para casos más graves en los que se llega a una desinserción del gemelo interno.

Por tanto, el tratamiento consistirá en un reposo relativo, es conveniente llevar durante unos días un poco más elevada la zona del talón, de 3 a 7cm, dependiendo de la gravedad. Iremos haciendo sesiones de fisioterapia para tratar directamente la lesión y acelerar su recuperación, y al mes se harán movilizaciones suaves, para ir estirando poco a poco los gemelos, el sóleo y el plantar delgado.

La reanudación progresiva del deporte se hará cuando sea posible ponerse de puntillas y dar pequeños saltos en esa posición sin que provoque dolor.

Para llevar a cabo el tratamiento nos encontrarás en Zaragoza, en Fisioterapia Eva Tello Cadarso.

Otros artículos relacionados:

Rotura del tendón de Aquiles

¿Cuándo debemos estirar?

Calambres

Tendinitis de la pata de ganso

¿Por qué se ponen las uñas de los pies negras?

Hoy he decidido escribir sobre el problema de las uñas negras porque por mi consulta de Fisioterapia en Zaragoza han pasado bastantes casos de montañeros, gente que corre o juega a deportes de equipo y durante la temporada se le ponen algunas uñas del pie negras, descansan en verano, y al retomarlo se repite la misma historia. Conclusión: siempre llevan mal las uñas.

Causas de que se pongan las uñas de los pies negras

La causa de que esto ocurra, en la mayoría de los casos, es por utilizar un calzado demasiado corto que hace que haya un choque repetitivo de las uñas con la puntera. También influye, en el caso de los corredores, que se hagan carreras de larga distancia y el hecho de correr cuesta abajo. En el caso de los deportes de equipo, como el fútbol, las frenadas bruscas y cambios de ritmo, así como chutar el balón con la puntera.

Síntomas y tratamiento para las uñas de los pies negras

uña pie negraLa coloración negra que presenta se debe a un cúmulo de sangre bajo la uña, que puede llegar a resultar molesto. Si este color aparece desde la base de la uña, es recomendable acudir a un especialista, un podólogo, ya que lo más seguro es que esa uña acabe por caerse.

La técnica utilizada para eliminar la sangre acumulada es la del agujereado de la uña con un elemento incandescente, y extraer la sangre por el agujero. De esta manera, si había molestias por la presión que la sangre ejercía, desaparecerán. Se deberá tapar la uña durante unos días y limpiarla y desinfectarla para evitar que pueda infectarse la herida abierta.

Aunque parezca que esta técnica vaya a ser dolorosa, realmente no lo es, ya que en la uña no tenemos terminaciones nerviosas.

Si la sangre no es eliminada, corremos el riesgo de que la uña acabe por caerse, y el proceso de curación será bastante más largo, ya que el hematoma no se reabsorbe, pueden aparecer hongos que harán que la uña acabe separándose de la cutícula, y otra uña nueva empezará a crecer bajo la uña inicial, proceso que lleva meses de duración hasta que recuperamos el aspecto normal de la uña.

Prevención para que no se pongan las uñas de los pies negras

Para prevenir que todo esto ocurra:

Lo primero es elegir bien el calzado que vamos a utilizar. Hay que tener en cuenta que en el calzado deportivo es aconsejable llevar por lo menos medio número más de talla que la que se lleva con el resto de calzado, de manera que sobre un poco de espacio en la puntera de la zapatilla. Además de saber qué tipo de pie tienes y elegir unas zapatillas que se adapten a su forma.

Es muy importante cortarse bien las uñas de los pies. No debemos dejar que estén demasiado largas, ya que será lo primero que choque y roce con la puntera de la deportiva.

Debemos evitar practicar deporte con los pies mojados o húmedos, por lo que si vemos que nos están sudando los pies, es preferible parar, secárselos y cambiarse de calcetines, especialmente en verano.

Ajústate bien los cordones de las deportivas, especialmente en la parte inicial, la cercana a la puntera. De esta manera, frenarás el avance del pie hacia delante en las paradas bruscas, y evitarás que choquen las uñas con el final de la zapatilla.

Si a pesar de tener todo esto en cuenta te sigue pasando, deberías acudir a un podólogo para que analice tu caso y valore cuál puede ser la solución.

 

Otros artículos relacionados:

Fascitis plantar

Pautas para un ejercicio sano y saludable

Pie plano

Tendinitis de los extensores de los dedos de los pies

Pierna de tenista

Cefalea tensional

Es posible que en algún momento de tu vida hayas sufrido cefalea tensional pero no supieras que recibe este nombre un tipo de dolor de cabeza. ¿Quieres saber más?

¿Qué es la cefalea tensional?

La cefalea tensional hace referencia a un tipo de dolor de cabeza, muy común entre la población, que tiene como causa la tensión muscular de la zona del cuello y occipital.

El tipo de dolor es continuo, no pulsátil, y lo suelen provocar situaciones de estrés prolongadas, ansiedad, trastornos del sueño, malas posturas, o un golpe directo en la cabeza, entre otros.

Actualmente, hay muchos trabajos que obligan a permanecer muchas horas en la misma posición, ya sea sentado o de pie, y a veces con la cabeza ligeramente inclinada hacia delante. En la mayoría de estos casos acaban apareciendo dolores musculares y contracturas.

Cuando aparecen contracturas o aumento del tono en los músculos del cuello, como por ejemplo los trapecios o angulares del omóplato, que se insertan en el occipital y primeras vértebras cervicales, pueden causar cefalea tensional.cefalea tensional

También tienen mucho que ver los músculos de la cabeza, en el cuero cabelludo. Si están tensos crean isquemia (no dejan que llegue bien la sangre al interior) y como consecuencia aparece dolor.

Otro factor determinante es el bruxismo, el hábito involuntario de apretar los dientes. La tensión de los músculos de la mandíbula está íntimamente relacionada con la tensión de los músculos del cuello y de la zona temporal de la cabeza (sienes).

El dolor de cabeza siempre comienza en la zona del occipital, pero puede avanzar hacia la zona frontal y lateral de la cabeza con una sensación de presión y, por otra parte, dolor desde el cuello que va hacia los hombros o hacia los omóplatos.

TRATAMIENTO DE LA CEFALEA TENSIONAL

El tratamiento comenzará con la prevención. Si sabemos cuál es la causa que nos lo provoca, lo primero es evitarla en la mayor medida posible. Si no podemos quitar la causa, o si el motivo es traumático, entonces recurriremos al tratamiento de fisioterapia. En Zaragoza, en Fisioterapia Eva Tello Cadarso nos llegan muchísimos casos de este tipo, es más común de lo que parece.

En algunos casos es necesario recurrir a la medicación. Hay que tener en cuenta que los antiinflamatorios, analgésicos o relajantes musculares son “pan para hoy, hambre para mañana”, es decir, nos quitará el dolor durante un rato, pero el problema seguirá estando ahí, y lo que queremos es ponerle solución y evitar que siga apareciendo.

Para ello, haremos sobre todo terapia manual, masaje para relajar la musculatura afectada, y estiramientos para devolver a los músculos su longitud habitual y que no ejerzan esa tensión en la inserción de cuello y cabeza. Además, pueden aplicarse otras terapias como fibrólisis diacutánea (ganchos), termoterapia (calor), ultrasonidos, electroterapia (corrientes), acupuntura, punción seca, etc.

Es recomendable hacer ejercicio físico regular para mantener la musculatura con un buen tono y evitar en la medida de lo posible la aparición de contracturas. Además, hay ejercicios específicos como el Pilates que ayudan a fortalecer especialmente la musculatura de la espalda.

Si se trata de un caso de estrés o ansiedad, sería bueno recurrir a la psicoterapia y aprender técnicas de relajación, o a la acupuntura. Y si fuera causado por bruxismo, acudir al odontólogo para que analicen el caso y si fuese necesario utilizar una férula de descarga, además de acudir a un fisioterapeuta para que valore las articulaciones temporo-mandibulares y pueda relajar toda esa musculatura.

He decidido escribir sobre esto porque es un mal que aqueja a mucha gente, y muchos de ellos acaban viéndolo como algo normal que pasa de vez en cuando. Sin embargo, la mayoría de los casos sí que tiene solución.

Otros artículos relacionados:

Cervicalgia

¿Qué son las contracturas?

Fisioterapia – técnicas

Acupuntura

Vendaje neuromuscular

Pilates

¿Cuándo debemos estirar?

Inestabilidad crónica de tobillo

Existen muchos casos en los que una persona se hace un esguince de tobillo, no le da importancia, no va a ningún sitio a que le hagan el tratamiento oportuno, e incluso no le da el reposo suficiente para darle tiempo a curarse.

Es cierto que hay gente más propensa a hacerse esguinces de tobillo que otra, pero también es verdad que si no se curan bien este tipo de lesiones, hay más posibilidades de volver a sufrirlas.

¿Por qué aparece una inestabilidad crónica de tobillo?

Seguro que habéis oído historias de deportistas que se han hecho infinidad de esguinces en los tobillos y parecen no darles importancia. Pues a la larga, tienen muchas posibilidades de acabar teniendo una inestabilidad crónica con esguinces repetidos.

Casi siempre se trata de una inestabilidad externa a raíz de una insuficiencia ligamentaria externa, provocada por la ausencia de tratamiento o al tratamiento insuficiente de un esguince inicial.

Es por ello que debo insistir en la importancia de la reeducación propioceptiva (ejercicios de equilibrio) después del esguince de tobillo, la cual, por sí misma, puede evitar muchas intervenciones quirúrgicas paliativas.inestabilidad cronica tobillo

SÍNTOMAS DE LA INESTABILIDAD CRÓNICA DE TOBILLO

Cuando ya se tiene inestabilidad, la persona se queja sobre todo de la “debilidad” de su tobillo que le suele hacer dar pasos en falso y sufrir pequeñas torceduras. La marcha sobre terreno no liso le resulta difícil, y en el caso de las mujeres, también el llevar tacón.

Esta inestabilidad puede ser la causa, a largo plazo, de artrosis de la articulación principal del tobillo, la tibiotarsiana, la cual es dolorosa y difícil de curar.

¿CÓMO PREVENIR Y TRATAR LA INESTABILIDAD CRÓNICA DE TOBILLO?

Como prevención, deberíamos curar bien los esguinces una vez nos los hemos hecho. Y como tratamiento a una inestabilidad ya producida, lo más importante es el fortalecimiento muscular. Lo haremos de manera intensiva en recorrido interno y estático.

Haremos una buena reeducación propioceptiva sobre planos inestables, y si fuese necesario, recurriríamos también al uso de plantillas para corregir la manera de pisar, o por ejemplo añadir una talonera externa en el caso de varo de la parte posterior del pie, es decir, si se apoya más con la parte externa, se corregirá para que el apoyo sea más repartido con la parte interna y el tobillo no tienda a forzarse por su parte externa.

También sería bueno recurrir a algún tipo de contención flexible, como puede ser una tobillera estabilizadora, en el momento de hacer ejercicio, y en los casos en que sea posible, como por ejemplo en el baloncesto, utilizar calzado abotinado, de manera que el tobillo quede más sujeto.

Como primera opción recurriremos al tratamiento de fisioterapia. Si este fracasara, en casos más extremos habría que recurrir a la cirugía para reparar los ligamentos dañados, retensar la zona de cápsula y ligamentos o hacer una plastia con otras estructuras cercanas, entre otras intervenciones.

Así que ya sabéis, hay que darle importancia a las lesiones aunque parezcan poca cosa, ya que una lesión mal curada puede darnos otros problemas en un futuro no muy lejano. Acudid al fisioterapeuta para que os de unas pautas y os haga el tratamiento oportuno y, de esta manera, poder evitar acabar con una inestabilidad crónica de tobillo. En Zaragoza nos puedes encontrar en Fisioterapia Eva Tello Cadarso.

Otros artículos relacionados:

Esguince de tobillo

Vendaje de tobillo

Esguince de rodilla

Inestabilidad de la rótula

Fractura de peroné

Cómo evitar sobrecargas musculares

¿Qué es una sobrecarga muscular?

La sobrecarga muscular no es una lesión en si misma, pero si no se le pone solución sí que puede derivar en una lesión real. Es la consecuencia de someter a un músculo o grupo de músculos a un esfuerzo superior al que está acostumbrado.

Suele afectar a deportistas en la mayoría de los casos, al empezar la temporada, o aumentar la intensidad del programa de entrenamiento; aunque también en trabajos en los que se realizan movimientos repetitivos o grandes esfuerzos.

 

SÍNTOMAS DE LA SOBRECARGA MUSCULAR

Los síntomas que se notan son pesadez y falta de velocidad en la ejecución de los movimientos, e incluso dolor difuso. En el músculo lo que se aprecia con la palpación es un aumento de tono, el músculo está más tenso de lo normal.sobrecargas musculares

¿CÓMO PREVENIR LAS SOBRECARGAS MUSCULARES?

En el tema deportivo, para prevenir las sobrecargas musculares hay que tener muy en cuenta los entrenamientos que se llevan a cabo. Para empezar, hay que realizar movimientos similares a los que se harán durante la práctica deportiva de manera progresiva, evitando que sean muy repetitivos. Hay algunos deportes que de por si son muy rutinarios y no hay más remedio, pero siempre que sea posible, lo mejor es ir alternado tipos de trabajo y tener un plan de entrenamiento personalizado.

Y, por supuesto, es importantísima la vuelta a la calma y los estiramientos post-ejercicio. De esta manera, como ya hemos hablado en otros artículos, conservamos una buena calidad del músculo y evitamos posibles sobrecargas.

Es muy importante dar a los músculos el reposo que necesitan. No es bueno entrenar todos los días, o por lo menos entrenar de manera intensa, ya que nuestro cuerpo necesita un proceso de recuperación. Este es también uno de los principales motivos de que aparezcan sobrecargas musculares.

Además hay que tener muy en cuenta el calzado que llevamos o que el material que utilizamos es el adecuado. A la mínima molestia que se perciba es mejor comentarlo con un experto en la materia y que nos recomiende lo que nos iría mejor.

La alimentación también juega un papel decisivo, ya que en definitiva es lo que después va a nutrir nuestros músculos, y dependiendo de la cantidad de actividad que se realice a la semana debemos regular la cantidad de nutrientes de cada tipo que nos es necesaria (hidratos de carbono, proteínas, etc).

También recomendaría acudir al fisioterapeuta para descargar la musculatura de vez en cuando como rutina, y especialmente si notamos alguna molestia o después de grandes esfuerzos.

Si evitamos que la sobrecarga muscular vaya a más, evitaremos que aparezcan verdaderas lesiones como contracturas, tendinitis, etc.  Así que ya sabéis, cuando empecéis en verano la pretemporada, tened en cuenta todos estos consejos. Y si tenéis algún síntoma de sobrecarga muscular podéis venir en Zaragoza a mi centro de fisioterapia donde os ayudaré a solucionarlo para poder seguir con el deporte sin riesgo de lesión.

Otros artículos relacionados:

Fatiga muscular

Calambres

Contractura muscular

Síndrome de sobreentrenamiento

Pautas para un ejercicio sano y saludable

¿Cuándo debemos estirar?

Ciática VS Síndrome del piramidal

El nervio ciático es el más ancho y largo del cuerpo. Comienza en la pelvis, va hasta la parte superior del muslo por detrás y se divide en dos ramas que siguen hacia abajo por la pierna.

¿QUÉ ES LA CIÁTICA?

ciatica/sd piramidalTodos habréis oído hablar de la famosa ciática. Esta tiene lugar por un atrapamiento del nervio ciático que provoca presión, o por una lesión del nervio a nivel de la columna vertebral. Generalmente ocurre sólo en un lado, y en personas de edad media que han tenido algún episodio de lumbalgia.

En los casos en que el problema está en la columna lumbar, suele producirse porque hay una hernia discal o una protusión (fase inicial de la hernia). Los niveles en los que esto ocurre son L4-L5 (entre la 4ª y 5ª vértebras lumbares) y L5-S1 (entre la última vértebra lumbar y el sacro).

Dependiendo del nivel que esté afectado, el dolor aparece en:

  • Parte posterior de la nalga, cara posteroexterna del muslo, cara externa de la pierna y cara dorsal del pie
  • Caras posteriores de nalga, muslo y pierna y planta del pie

El dolor se acentúa con el movimiento, esfuerzos o al estar un rato de pie quieto, y se calma con reposo. En algunos casos, aparecen además hormigueos o sensación de dormido.

Lo que mucha gente no sabe es que hay otra afección menos grave que también provoca una sintomatología muy similar, el síndrome del piramidal (o piriforme).

¿QUÉ ES EL SÍNDROME DEL PIRAMIDAL?

El piramidal es un músculo que se encuentra en la pelvis, y va desde el sacro hasta la zona superior del fémur. Lo peculiar de este músculo es que dependiendo de cada persona, es atravesado por el nervio ciático, o éste pasa justo por debajo. Por este motivo, cuando el músculo está contracturado puede presionar el nervio y provocar ese dolor que va desde la nalga hacia abajo.

En muchas ocasiones, este dolor va asociado a una debilidad de los músculos lumbares, glúteos e isquiotibiales (parte posterior muslo), y una torsión del sacro.

Se dice que una de las causas también puede ser el llevar la cartera en el bolsillo trasero del pantalón, hábito que tienen la mayoría de los hombres y no va nada bien, ya que al sentarse presiona justo ese punto doloroso del piramidal, además de que deja ese lado de la pelvis más elevado y puede llevar a desajustes indeseados.

TRATAMIENTO

Si alguna vez sientes un dolor de este tipo, lo primero que debes hacer es acudir al médico o al fisioterapeuta para que te hagan una valoración y poder identificar de dónde viene el problema. En casos dudosos se realiza una resonancia magnética para comprobar los daños a nivel de la columna lumbar.

Si nos encontrásemos con lesión a nivel vertebral, una hernia discal, y es un caso de excesivo dolor, incluso paralizante, habría que recurrir a la cirugía. Si no llegase a hernia, sino que es por ejemplo una protusión y el dolor no es exagerado, recurriremos a tratamiento de fisioterapia o acupuntura, sobre todo para controlar el dolor, y sería recomendable hacer ejercicios para fortalecer la espalda, tipo pilates.

Si no hay lesión en las lumbares, lo más común es que sea síndrome del piramidal. En este caso, el tratamiento es más sencillo. La tarea principal es relajar el músculo para que deje de presionar el nervio, y esto se consigue con calor, masaje, estiramientos, y a mi me gusta mucho utilizar la electroacupuntura, que sería aplicar corrientes por medio de agujas, de manera que llegan a más profundidad y es muy efectivo.

Ahora ya sabéis que si algún día notáis dolor tipo ciática, no siempre hay porqué alarmarse. Aquí en Zaragoza, puedes visitarnos en Fisioterapia Eva Tello Cadarso y te podemos valorar para ver si es factible tratarlo con fisioterapia o acupuntura.

Otros artículos relacionados:

Lumbalgia

Pilates

Sacroileitis

Beneficios de tener un buen culo

Hiperlordosis lumbar

Pubalgia

Aplicaciones del hielo

La fisioterapia trata diversos tipos de lesiones por medio de métodos naturales. Existen muchas técnicas, y la aplicación de hielo sobre el organismo es una de ellas, la cual se conoce como crioterapia.

Todos habréis oído que cuando te tuerces un tobillo o te das un golpe fuerte, hay que aplicarse hielo lo antes posible para controlar la inflamación. Esto es porque el hielo tiene un efecto antiinflamatorio y analgésico.hielo

No obstante, hay dos vertientes respecto a este tema: una defiende esta postura de aplicación de hielo tras la lesión que provoca inflamación, y otra es contraria, porque dice que es mejor dejar que se inflame la zona.

La explicación a esto es porque la inflamación es un proceso fisiológico de curación del propio cuerpo, esencial y necesario para la protección y reparación de los tejidos.

Al producirse una lesión, nuestro organismo desencadena una serie de reacciones para evitar o minimizar los daños. Se produce una vasodilatación (los vasos sanguíneos se ensanchan), con lo que se aumenta el flujo sanguíneo. La sangre transporta células como leucocitos (encargados de la respuesta inmunitaria) y plaquetas (coagulan la sangre para evitar hemorragias), por lo que hay gente que defiende que es mejor dejar que se produzca al completo el proceso inflamatorio para que lleguen más células de este tipo a la zona lesionada.

El proceso inflamatorio como vemos es imprescindible para favorecer la regeneración del tejido lesionado, sin embargo, la inflamación también conlleva efectos indeseados. Cuando una zona está muy inflamada produce dolor, ya que presiona los nociceptores (receptores del dolor) y, además entre otras cosas, dejará fibrosis en la zona, por los desechos que se producen tras el proceso inflamatorio.

Desde mi punto de vista, la mejor opción es dejar que haya inflamación, pero controlada, por lo que sí que estoy a favor de la aplicación de hielo tras una lesión. Al aplicar frío en la zona, provocamos una vasoconstricción (estrechamiento de los vasos sanguíneos), disminuimos la llegada de sangre, lo que no implica que se detenga el proceso inflamatorio, sino que lo atenúa, de manera que podemos modular la inflamación en la zona lesionada.

EFECTOS DEL HIELO

Los efectos terapéuticos que tiene el hielo son:

  • Disminuye el dolor
  • Reduce el edema y atenúa el proceso inflamatorio
  • Disminuye la reacción muscular ante el dolor
  • Reduce el metabolismo celular

Todos ellos tienen un mismo objetivo, favorecer la movilidad y recuperar la función lo antes posible. Así que ya sabéis, como he dicho otras veces, en lesiones en las que aparece inflamación, como pueda ser un esguince, una parte importante del tratamiento es la aplicación de hielo en la zona para evitar que la inflamación se descontrole.

Nos puedes encontrar en Zaragoza en Fisioterapia Eva Tello Cadarso.

Otros artículos relacionados:

Esguince de rodilla

Esguince de tobillo

Tendinitis

Bursitis

Epicondilitis

Tendinitis de los extensores de los dedos del pie

En anteriores ocasiones, ya hemos hablado sobre la tendinitis, una inflamación (-itis) del tendón, la estructura fibrosa que une el músculo  con el hueso.

Pero en este caso vamos a hablar de la tendinitis que afecta a los tendones de los músculos extensores de los dedos de los pies.

Tendinitis de los extensores de los dedos del pie

Los tendones de los extensores de los dedos del pie van desde la pierna por la zona anterior del tobillo y el empeine hasta insertarse en los dedos. Son los encargados de extender o estirar los dedos de los pies.extensores dedos pie

 

Los músculos que componen los extensores son: tibial anterior, extensor largo del dedo gordo, extensor corto del dedo gordo y extensor común de los dedos.

Síntomas de la tendinitis de los extensores de los dedos del pie

Los síntomas que tendremos serán dolor en la zona del empeine, dependiendo de los músculos que estén afectados, el recorrido del dolor puede ser más interno o externo y encontrarse más cerca de los dedos o más hacia el tobillo. Si por ejemplo se tratase de tendinitis del tibial anterior, el dolor podría subir hacia la pierna al andar. Además, al poner en tensión los tendones, doblando los dedos de los pies hacia abajo, también notaríamos dolor.

Causas de la tendinitis de los extensores de los dedos del pie

Existen diversas causas que provocan la inflamación de estos tendones como, por ejemplo, llevar zapatos muy ajustados o apretarnos demasiado los cordones de las zapatillas. Si hacemos esto, estamos comprimiendo la zona donde se deslizan estos tendones y la presión provocará una irritación. Igual que si recibimos un impacto directo sobre el empeine, es posible lesionar los tendones por un traumatismo, como suele suceder en algunos deportes como el fútbol sala.

Otra de las causas es el sobreuso, si estamos entrenando más de la cuenta puede que los tendones acaben por decir basta, en casos en los que hemos estado de parón y retomamos la actividad sin hacerlo de una manera progresiva, o nos hemos lesionado el otro pie y al andar diferente sobrecargamos más algunos músculos.

Además, si cambiamos el terreno de entrenamiento puede influir. El correr en cuesta hace que se fuercen mucho más los extensores; si es cuesta arriba porque tendrán que tirar un poco más de los dedos para que no choquen con el suelo, y si es cuesta abajo, porque trabajan de manera excéntrica, es decir, los dedos de los pies tienen que ir hacia abajo, pero los músculos tiran desde arriba para controlar el movimiento, se contraen y se estiran simultáneamente, lo que genera mucha más tensión tanto en los músculos como en los tendones.

También existe la posibilidad de provocar una tendinitis por un sobreestiramiento de los tendones, es decir, imagina que vas andando descalzo y tropiezas con los dedos de los pies en algo, el pie sigue avanzando y los dedos se doblan más de la cuenta.

Como veis, son muchas las causas que pueden provocar esta tendinitis, así que tenedlas en cuenta, y si empezáis a notar molestias en el empeine no dudéis en tomar medidas cuanto antes.

Tratamiento de la tendinitis de los extensores de los dedos del pie

Cómo curar la tendinitis de los extensores de los dedos de los pies

El tratamiento que se llevaría a cabo sería, para empezar permanecer en reposo, o dependiendo del grado, bajar el nivel de entrenamiento, y aplicar hielo en la zona de dolor, o hacer baños de contraste. Dependiendo de la causa, tendremos que tener en cuenta otras variantes, como no ponernos esos zapatos que nos apretaban, no ajustarse en exceso las zapatillas, tener cuidado de no darnos golpes o engancharnos los dedos, etc.

Desde el punto de vista de la fisioterapia, se haría un tratamiento específico para la tendinitis, es decir, tratar los tendones para bajar la inflamación, y trabajar también la musculatura implicada, en la zona de la pierna. Además habría que ir haciendo estiramientos progresivos sin dolor tanto de los músculos extensores, que están en la parte anterior de la pierna, como los de la parte posterior (gemelos, sóleo). En el Centro de Fisioterapia Eva Tello Cadarso en Zaragoza, podemos ayudaros a solucionar estas dolencias.

Una vez que el dolor haya cesado, se hará un fortalecimiento específico progresivo de los músculos de la pierna, y se volverá a la actividad con cuidado, siempre haciendo caso a nuestro cuerpo, que nos avisa con dolor cuando algo no va bien.

Otros artículos relacionados:

Tendinitis

Tendinitis del manguito rotador

Tendinitis rotuliana

Tendinitis de la pata de ganso

Síndrome del sobreentrenamiento

Rotura del tendón de Aquiles

Aplicaciones del hielo