Calambres

CALAMBRES

Un calambre es la sensación dolorosa causada por un espasmo muscular involuntario. Los más comunes suelen ser en las piernas, sobre todo gemelos, pie e isquiotibiales (parte posterior del muslo), muchas veces, durante la noche mientras dormimos, o mientras hacemos deporte.

Puede deberse a distintas causas como, por ejemplo:

  • calambreInsuficiente oxigenación de los músculos, por una mala irrigación sanguínea. Esto ocurre por ejemplo cuando nos echamos a dormir después de una gran comilona y la sangre fluye principalmente hacia el aparato digestivo.
  • Pérdida de líquido, dando lugar a una deshidratación, por no beber la suficiente agua, o sudar demasiado y no reponer líquidos.
  • Falta de determinados minerales (electrolitos) en sangre, como magnesio, potasio o calcio.
  • Permanecer mucho tiempo sentado durante el día.
  • Mantener una mala postura durante la noche.
  • Movimientos bruscos.
  • Frío.
  • Tener pies planos.
  • Tener alguna enfermedad tiroidea.
  • Tomar determinados medicamentos como antipsicóticos, anticonceptivos, diuréticos, estatinas o esteroides.

Pero sin duda, una de las causas más comunes es el esfuerzo intenso y/o prolongado, con una gran actividad muscular. No obstante, aún no se sabe exactamente el mecanismo que tiene lugar para que aparezcan los calambres. Existen distintas hipótesis, entre ellas se encuentran estas dos que os explico a continuación. Aunque suenen un poco rollo, os ayudarán a entender mejor vuestro cuerpo.

La primera habla del funcionamiento de los músculos como agonistas (músculos que trabajan conjuntamente para realizar un movimiento) y antagonistas (músculos que realizan la función contraria y tienen que relajarse cuando se contraen los agonistas para realizar algún movimiento). Como por ejemplo, la contracción del cuádriceps está asociada a la relajación de los isquiotibiales.

Esta contracción-relajación está mediada por dos tipos de proteínas, miosina y actina. La miosina se une a la actina durante la contracción y se libera durante la relajación, gracias a que se une a otras moléculas, entre ellas el magnesio. Mientras hacemos ejercicio, la cantidad de magnesio va disminuyendo y hace que la miosina no pueda desprenderse de la actina, por tanto, el músculo perderá la capacidad de relajarse y dará lugar a los calambres.

Otra teoría habla de que el control neuromuscular se ve alterado. Es decir, el ejercicio intenso provoca una sobreexcitación de las motoneuronas, encargadas de la contracción muscular, y disminuye las señales inhibitorias del sistema nervioso central hacia éstas. Cuando el músculo se fatiga y continuamos haciendo ejercicio se corre el riesgo de que se produzcan contracciones involuntarias, es decir, calambres.

Una manera de mandar señales inhibitorias a las motoneuronas es estirar el músculo, por lo que después de hacer ejercicio es muy recomendable estirar, ya que es una forma efectiva de prevenir la aparición de calambres.

Una vez que ha aparecido el calambre, éste puede durar unos segundos o varios minutos. La mejor manera de hacer que ceda es estirar el músculo suave y progresivamente, conforme el músculo vaya cediendo.

Es posible que después se quede un rato resentido, incluso en casos más graves, días o semanas. Es recomendable también aplicar calor a la zona para facilitar el estiramiento.

Como siempre, lo primero es saber cuál es la posible causa y entonces poder ponerle remedio. En el caso de falta de minerales, alimentos como los frutos secos, los cereales y las legumbres son ricas en magnesio; el zumo de naranja y los plátanos contienen potasio; y las verduras y lácteos entre otros son ricos en calcio.

Como consejos, hidratarse mucho si se va a hacer ejercicio, consumir hidratos de carbono para aportar energía suficiente, evitar comer justo antes de iniciar la actividad, hacer un calentamiento previo a la actividad y estirar antes y después del ejercicio. Todo ello para evitar la aparición de calambres.

Os seguimos informando de distintas lesiones y dando consejos desde Zaragoza, en Fisioterapia Eva Tello Cadarso.

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