¿En qué consiste el servicio de pack diástasis en Zaragoza?

Valoración de la diástasis abdominal

Durante el embarazo es completamente natural que aparezca diástasis abdominal. Se trata de la separación de los músculos rectos del abdomen para crear espacio al bebé en la cavidad abdominal.

Tras el parto, esta separación debe ir disminuyendo y ese tejido conectivo que estaba sobreestirado debe ir recuperando su función de sostén. Consideramos “normal” hasta una separación de unos 2cm entre los rectos abdominales.

Cuando este tejido conectivo ha sobrepasado los límites de su elasticidad pierde su capacidad de recuperación y como consecuencia su correcta función de sostén y acercamiento de los músculos rectos abdominales.

Para valorar la diástasis abdominal en el postparto utilizamos nuestro ecógrafo. De esta manera vemos objetivamente la distancia que hay entre los rectos abdominales, podemos cuantificarlo y controlar su evolución. Además, podemos valorar en movimiento cómo se comporta ese tejido al activar la musculatura abdominal.

También contamos con un equipo de diatermia, tratamiento ideal para mejorar la calidad del tejido lesionado en la diástasis y favorecer la aproximación de los rectos abdominales de nuevo.

Valoración del suelo pélvico

Aunque tu preocupación pueda ser el abdomen, siempre recomendamos una completa valoración del suelo pélvico en el postparto. La podemos hacer una vez pasada la cuarentena. Si ha sido parto vaginal después de 6 semanas y si ha sido cesárea tras 8 semanas. Aunque si no te hiciste una valoración postparto, nunca es tarde, puedes venir en cualquier momento y te haremos una valoración para saber en qué punto estás.

Consulta nuestros packs diástasis en Zaragoza y las ventajas que ofrecemos.

Empezamos analizando tu postura, ya que es muy importante que tu complejo abdomino-lumbo-pélvico se adapte correctamente a este cambio repentino de peso en el abdomen y tu musculatura abdominal, tus lumbares y tu diafragma vuelvan a trabajar correctamente.

Valoramos cómo se encuentra tu musculatura abdominal, si trabajan conjuntamente la musculatura del suelo pélvico y el abdomen y si eres capaz de activar correctamente tu faja abdominal. Además, vemos la separación que ha quedado entre los músculos rectos del abdomen, que pueden presentar diástasis recti y podemos cuantificar mediante ecografía. Además, vemos la calidad del tejido que los une para ver si esa faja es competente o no.

A nivel del suelo pélvico en sí, comprobamos la resistencia y fuerza de esta musculatura, el control que se tiene de la musculatura, si hay cicatriz por episiotomía o desgarro, si hay alguna zona dolorosa…

En función de cómo esté tu musculatura te mandaremos “deberes” para que vayas haciendo en casa y te aconsejaremos sobre los ejercicios que puedes o todavía no puedes hacer.

Dependiendo de los hallazgos pautaremos unos ejercicios u otros, y en caso de ser necesario realizaremos tratamiento para recuperar esas disfunciones del suelo pélvico que han podido aparecer. Hay que tener en cuenta que el embarazo y el parto implican un gran sufrimiento para nuestro suelo pélvico y faja abdominal, por lo que aunque no haya grandes problemas, siempre es recomendable hacerse una revisión y acelerar el proceso de recuperación poniendo un poco de nuestra parte.

Ecografía

Utilizamos la ecografía para valorar la diástasis abdominal en el postparto.

Gracias a ella podemos ver cómo está ese tejido conectivo, cómo de separados están los rectos abdominales y cuál es su comportamiento al aumentar la presión dentro de la cavidad abdominal. Además, es una gran herramienta de biofeedback para aprender a contraer la musculatura profunda del abdomen, el transverso. La fisioterapeuta especializada te enseñará a localizar tus músculos en la pantalla y verás cómo se mueven al contraerlos y relajarlos, de manera que cuando te pida activación tú misma verás si lo estás haciendo bien y te dará muchísima información para aprender a hacer los ejercicios correctamente.

En los casos que se detecte una distancia mayor de 2cm se considera que hay diástasis abdominal y se pautan ejercicios, como por ejemplo la gimnasia abdominal hipopresiva o core y tratamiento. Posteriormente vamos haciendo ecografías de control para ver la evolución de la diástasis abdominal, midiendo la distancia y comprobando de manera objetiva que el tratamiento está siendo realmente efectivo.

Radiofrecuencia

El tratamiento estrella en los casos de diástasis abdominal es la radiofrecuencia, también llamada diatermia o tecarterapia.

Se trata de una técnica de electroterapia que consigue aumentar la temperatura de los tejidos. De esta manera aumentamos el riego sanguíneo y favorece la formación de colágeno.

En el caso de la diástasis abdominal el tejido está dañado por un sobreestiramiento durante el embarazo. Eligiendo los parámetros oportunos para dirigir el tratamiento a este tejido conectivo que conforma la diástasis conseguimos mejorar la consistencia del tejido y favorecer la disminución de la distancia entre los rectos abdominales.

Además, se aplica sobre toda la musculatura abdominal para que al combinarlo con ejercicio los músculos tengan una mejor respuesta y nuestra faja abdominal sea más competente.

Pauta de ejercicios personalizados

Tras la valoración ya sabemos cómo se encuentra tu diástasis y tu musculatura y podemos diseñar ejercicios específicos para ti dependiendo del diagnóstico y tus objetivos.

La idea es trabajar la musculatura supervisada por una fisioterapeuta especializada además de hacer tus ejercicios en casa e ir avanzando con una progresión de dificultad en los ejercicios a medida que vayas controlando y fortaleciendo. Todo esto acompañado de las sesiones de tratamiento y un control ecográfico para ir viendo la evolución semana tras semana.

Hipopresivos

La gimnasia abdominal hipopresiva c­­­­onsiste en disminuir la presión dentro del espacio abdominal.

Esta gimnasia engloba una serie de técnicas, mediante diferentes posturas y movimientos y por medio de una contracción del músculo diafragma en espiración (apnea espiratoria) conseguimos literalmente hacer un efecto de succión de nuestras vísceras.

El resultado es una presión negativa dentro de las cavidad abdominal y pélvica, lo que provoca una reacción tónica refleja de contracción de la musculatura del suelo pélvico y de la faja abdominal.

Es el ejercicio más indicado durante el postparto, ya que fortalece la musculatura que más se debilita durante el embarazo, mejora la postura y todo ello sin riesgos para tu suelo pélvico o diástasis abdominal.

Core

Nuestras clases de CORE han sido especialmente diseñadas para fortalecer esta zona central del cuerpo, que engloba el abdomen, suelo pélvico y zona lumbar.

Se trata de ejercicios muy variados en los que la principal premisa es ser capaz de hacerlo gestionando bien el aumento de presión a nivel abdominal.

Cuando existe diástasis abdominal se crea una zona de vulnerabilidad en nuestro abdomen que no es capaz de contener esos aumentos de presión como puede ser al levantar peso, incorporarse al estar tumbado, al toser o estornudar…  El objetivo de esta actividad es realizar ejercicios funcionales en los que seamos capaces de mantener la contracción de la musculatura profunda estabilizadora del abdomen y proteger la diástasis, evitando que el abdomen se abombe durante esos esfuerzos y se separen los rectos.

Además se combina con ejercicios hipopresivos, tronco de propiocepción, corrección postural, respiración… para preparar a nuestros suelo pélvico y abdomen para los esfuerzos de la vida diaria y adquirir buenos hábitos para evitar presiones innecesarias.

Kinesiotaping

En los casos de postparto en los que la zona abdominal queda más distendida nos puede ayudar aplicar tiras de kinesiotape. Además de ser una contención externa para favorecer la sujeción y aproximación de los rectos abdominales en los casos de diástasis, también ayuda en la propiocepción, ya que al sentir el vendaje que sujeta el abdomen, cuando realizamos algún ejercicio en el que se distiende, sentiremos cómo se tensa el vendaje y nos recordará que debemos activar voluntariamente la musculatura profunda para evitar que eso ocurra.

De modo que no solo nos ayudará externamente haciendo de sostén, sino que ayudará a nuestro cerebro a interiorizar y automatizar que tenemos que activar nuestra faja natural ante aumentos de presión en el abdomen.

Electroestimulación

Un complemento que nos puede resultar de gran ayuda en los casos en los que la musculatura abdominal está muy débil es la electroestimulación. Gracias a ella se pueden realizar ejercicios a la vez que se aplica la electroterapia para ser capaces de reclutar más fibras musculares y que el fortalecimiento muscular sea más efectivo.

Además, después de un embarazo la musculatura que ha estado sobreestirada tiene que volver a su ser y la electroestimulación  nos ayuda a dar ese plus de biofeedback al sentir la contracción muscular y nos ayuda a identificar qué es lo que queremos contraer.

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