Tendinitis del manguito rotador

TENDINITIS DEL MANGUITO ROTADOR

¿Os suena lo del manguito de los rotadores? Es un conjunto de músculos que se encargan de hacer rotaciones del hombro y lo estabilizan. Las principales afecciones que aparecen en un hombro doloroso son tendinitis (inflamación del tendón) , bursitis (inflamación de la bursa, o bolsa serosa), o tenosinovitis (inflamación de la vaina que recubre el tendón). Hoy hablaremos en concreto de la tendinitis en esta zona.

MÚSCULOS QUE COMPONEN EL MANGUITO ROTADOR

El manguito está compuesto por cuatro músculos:

  • Supraespinoso: músculo pequeño que va desde la parte posterosuperior de la escápula (omóplato) hasta la zona superior de la cabeza del húmero. Su misión es iniciar la abducción del brazo (separarlo lateralmente), ayuda en los primeros 30º. Es famoso porque su tendón causa muchos problemas por poco espacio entre los dos huesos que le crean un canal de paso, húmero y acromion.
  • Infraespinoso: músculo más grande que va desde la parte posterior más inferior de la escápula hasta la parte posterior de la cabeza del húmero. Su función es hacer rotación externa de hombro principalmente.
  • Redondo menor: músculo pequeño que va junto al infraespinoso pero más externo, y tienen una función similar.
  • Subescapular: músculo más grande que ocupa la cara anterior de la escápula, quedando entre ésta y las costillas, y que va hacia la zona anterior de la cabeza humeral. Su función es hacer rotación interna de hombro.

tendinitis manguito rotadorLos músculos cuando llegan a la cabeza del húmero se convierten en tendones para insertarse en el hueso, y estos son precisamente los que producirán el dolor en caso de tendinitis.

En muchas lesiones de hombro que empiezan con un leve dolor, si no se tratan convenientemente, la evolución puede ser hacia hombro doloroso más agudo, incluso a hombro congelado.

SÍNTOMAS DE LA TENDINITIS DEL MANGUITO ROTADOR

Lo primero es determinar dónde está el problema, ya que puede ser un músculo o varios:

Si el tendón afectado es el del supraespinoso, los síntomas serán dolor en la parte externa del hombro, especialmente en la V deltoidea, donde acaba el deltoides, habrá dolor al separar el brazo, especialmente entre 60-90º de abducción.

Si es el infraespinoso o el redondo menor, aparecerá dolor al hacer abducción y rotación interna de hombro, y al intentar hacer rotación externa contra una resistencia.

Si es el subescapular dolerá al hacer rotación externa contrarrestada.

TRATAMIENTO DE LA TENDINITIS DEL MANGUITO ROTADOR

Una vez hemos detectado el problema, haremos el tratamiento indicado para cada caso. Desde el punto de vista de la Fisioterapia, se pueden usar técnicas como la masoterapia (masaje del músculo), cyriax (masaje transverso profundo de la zona tendinosa), aplicar ultrasonidos, electroterapia/electroacupuntura, etc. Y es importante hacer ejercicios activo-pasivos e isométricos, que serán distintos dependiendo del músculo afectado.

Si tienes dudas de poder sufrir esta patología o estás diagnosticado y quieres empezar la rehabilitación, en Fisioterapia Eva Tello Cadarso, en el centro de Zaragoza, podemos ayudarte.

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Retención de líquidos

RETENCIÓN DE LÍQUIDOS

Nuestro cuerpo está compuesto en un 72% por agua y está constantemente equilibrando los niveles de líquido que tiene por medio del sistema linfático. Este es, al igual que el sistema circulatorio, con sus venas y arterias que llevan sangre, otra extensa red de conductos, en este caso compuesto por los ganglios y conductos linfáticos, que transportan un líquido llamado linfa, proveniente de la sangre y que regresa a ella.

FUNCIONES DEL SISTEMA LINFÁTICO

El sistema linfático es uno de los más importantes del cuerpo y, sin embargo, un gran desconocido para mucha gente. Realiza importante funciones a favor de la limpieza y la defensa del cuerpo. Cumple con cuatro funciones básicas:

  • Formar y activar el sistema inmunitario, las defensas del organismo.
  • Recolecta el “quilo” a partir del contenido intestinal, un producto que tiene un elevado contenido en grasas.
  • Mantener el equilibrio entre el líquido intravascular (dentro de los vasos sanguineos) e intracelular (dentro de las células), con el intersticial, es decir, el que se encuentra entre ambos, en los tejidos alrededor de las células.
  • Controla la cantidad de proteínas del intersticio, el volumen del líquido intersticial y su presión. Cuando tenemos más líquido intersticial es cuando podemos decir que tenemos retención de líquidos.

retencion liquidos

SÍNTOMAS DE LA RETENCIÓN DE LÍQUIDOS

Una vez que conocemos un poco más lo que es y para qué sirve el sistema linfático, vamos a ver cuáles son los síntomas si hay un desequilibrio en estas funciones y empezamos a acumular líquido: piernas pesadas o con dolor en épocas de calor, tobillos inflamados, manos hinchadas, aumento del peso corporal e incluso celulitis.

CAUSAS DE LA RETENCIÓN DE LÍQUIDOS

Las principales causas son:

  • Reacciones inflamatorias: por traumatismos o golpes, alergias…
  • Trastornos circulatorios: enlentecimiento del retorno sanguíneo y linfático, haciendo que el líquido vaya al intersticio.
  • Enfermedades de algunos órganos: hígado, riñón, corazón…
  • Sedentarismo: falta de actividad física, trabajos que obligan a permanecer sentado o de pie muchas horas seguidas…
  • Estrés: los nervios y angustia desequilibran el sistema hormonal
  • Medicamentos: hay determinados fármacos que favorecen la retención de líquidos, como los anticonceptivos orales, corticoides, antiinflamatorios…
  • Factores climáticos: el exceso de calor o los cambios de presión atmosférica pueden influir.

¿CÓMO EVITAR LA RETENCIÓN DE LÍQUIDOS?

Hay algunos factores sobre los que no podemos influir, pero podemos tener en cuenta ciertas cosas para evitar que esto ocurra, o intentar reducirlo:

  • Alimentación: es importante comer vegetales y fruta, algunos son especialmente drenantes, como los espárragos, alcachofas, cebolla, piña, etc. Además, habrá que controlar el consumo de sal y de grasas saturadas.
  • Beber: hay que beber bastante agua y líquidos a lo largo del día, unos 2 litros. Cuanta más agua recibe el cuerpo, entiende que no hay necesidad de “retener” por si más adelante no le dan, de modo que si casi no bebemos, el cuerpo la retendrá por si acaso le hace falta más adelante.
  • Infusiones: hay algunas plantas diuréticas como la cola de caballo o el diente de león.
  • Ejercicio moderado: activa la musculatura y por tanto la circulación.
  • Drenaje Linfático Manual: es una técnica de fisioterapia, un masaje terapéutico de baja presión, que activa el funcionamiento del sistema linfático superficial en la parte del cuerpo donde se haga.
  • Presoterapia: tratamiento que favorece el drenaje linfático y mejora la circulación por medio de la presión de aire secuencial dentro de unas botas, en el caso de las piernas. También se puede hacer en brazos y zona abdominal.
  • Vendajes o medias compresivas: especialmente indicados para gente que tiene que permanecer muchas horas de pie.

En nuestro centro de fisioterapia y fisioestética en Zaragoza encontrarás tratamientos para combatir la retención de líquidos, como el drenaje linfático manual o la presoterapia.

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SACROILEITIS

Bajo ese nombre tan raro se esconde una lesión que tal vez alguno haya tenido y no sabía qué era.

¿QUÉ ES LA SACROILEÍTIS?

La sacroileítis es una inflamación de la articulación sacroilíaca, es decir, la articulación entre el sacro y el hueso de la pelvis que se llama ilíaco. Tenemos dos articulaciones, una a cada lado del sacro, y esta inflamación puede producirse sólo en una o en las dos simultáneamente.

sacroileitisEstas articulaciones son la unión de la pelvis con la columna vertebral, y se estabilizan gracias a fuertes ligamentos que permiten poco movimiento del sacro, rotación anterior y posterior (nutación/contranutación).

La sacroileítis es difícil de diagnosticar mediante radiografía, ya que tarda en mostrarse. Mientras tanto, la articulación va irritándose y desgastándose.

CAUSAS DE LA SACROILEÍTIS

Las causas más comunes son:

  • Traumatismo: un impacto directo, una caída que fuerce la movilidad de alguna de estas articulaciones, o incluso los microtraumatismos en algún entrenamiento deportivo forzado, que solicite mucho esa zona.
  • Malas posturas: también influye mucho la estática de cada persona, las posiciones que adopta, y la forma que tiene de andar, sentarse, agacharse, etc.
  • Artrosis/artritis: cuando el cartílago de la articulación de va desgastando y aparece una reacción inflamatoria.
  • Embarazo: el peso que soportan las embarazadas en especial en los últimos meses de gestación, lo reciben las lumbares, arqueando más esa zona (aumenta la lordosis), lo que hace que el sacro tienda a rotar hacia delante, forzando las articulaciones sacroílíacas. Además los cambios hormonales afectan a los ligamentos, encargados de estabilizar estas articulaciones.

SÍNTOMAS DE LA SACROILEÍTIS

Los síntomas más comunes  son dolor en la zona del sacro, que puede ir hacia glúteo, cadera y pelvis, y se intensifica al estar mucho rato de pie; pérdida de movilidad (muchas veces dada por el dolor que provocan estos movimientos), y contracturas musculares en los músculos cercanos, como por ejemplo los piramidales o piriformes.

TRATAMIENTO DE LA SACROILEÍTIS

El tratamiento desde el punto de vista de la fisioterapia consistiría en acelerar el proceso de curación, calmar el dolor, relajar la musculatura, reeducar los movimientos y fortalecer bien la zona una vez esté recuperada. Al principio es importante no forzar las articulaciones, no levantar pesos, y dejar unos días la práctica deportiva.

Progresivamente, una vez el dolor haya remitido, se retomarán las actividades normales. Hay que tener cuidado de no confiarse, ya que puede haber una fase de mejora y si solicitamos más esa zona tener una recaída.

Desde Zaragoza podemos ayudarte con el tratamiento de fisioterapia en nuestra consulta.

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Tendinitis rotuliana

TENDINITIS ROTULIANA

Las tendinitis de la rodilla en realidad no son afecciones graves, aunque sí pueden ser muy invalidantes, especialmente entre los deportistas, en quienes pueden acabar siendo crónicas. El dolor, bien localizado, aparece con las solicitaciones reiteradas del tendón lesionado.

CAUSAS DE LA TENDINITIS ROTULIANA

La tendinitis del tendón rotuliano es frecuente en el fortalecimiento del cuádriceps demasiado intenso y, sobre todo, demasiado dinámico; así como en los deportes que exigen saltos y apoyos repetidos sobre suelo duro, es por ello por lo que también esta lesión recibe el nombre de “rodilla del saltador”.anatomía de la rodilla

SÍNTOMAS DE LA TENDINITIS ROTULIANA

Dependiendo de la localización de la lesión hablaremos de tendinitis de inserción (dolor próximo a la rótula), y tendinitis del cuerpo del tendón (un poco más abajo, puede doler hasta la zona superior y anterior de la tibia).

La función del tendón rotuliano es la de transmitir la fuerza del cuádriceps hasta la tibia y permitir la extensión de rodilla. Es por ello, que cuando este tendón está lesionado provocará dolor siempre que lo solicitemos, como por ejemplo al agacharnos, al chutar un balón, al subir y bajar escaleras, al saltar, etc.

TRATAMIENTO DE LA TENDINITIS ROTULIANA

Lo primero que hay que hacer es reposo, en principio, una simple suspensión de los gestos nocivos, que probablemente sean los que nos han provocado la lesión, y provocan dolor al hacerlos. También sería conveniente ponerse una cintilla rotuliana por encima de la rótula, de esta manera tenderemos a descender la rótula y quitar tensión al tendón lesionado, o en algunos casos la cintilla se coloca sobre el tendón, por debajo de la rótula, para ejercer una presión sobre éste. Y además, deberemos hacer estiramientos de los flexores de rodilla.

Es importante hacer un estudio por si hubiese algún trastorno estático del miembro inferior, como una laxitud ligamentosa, sobrecarga de peso, mala adaptación del calzado, utilizar un material o técnica inadecuado, etc.

En casos en los que con el tratamiento básico no fuese suficiente, añadiremos un vendaje de contención flexible y haremos sesiones de fisioterapia trabajando la zona del tendón lesionado, así como el cuádriceps, para relajarlo y que no transmita tanta tensión al tendón.

La vuelta al deporte será progresiva, habiendo hecho antes ejercicios controlados para volver a fortalecer el cuádriceps de una manera segura, y que el tendón recupere las características adecuadas.

En Fisioterapia Eva Tello Cadarso en Zaragoza, tratamos muchos de estos casos. Y bajo nuestra experiencia, si se siguen las pautas dadas por el fisioterapeuta, la recuperación está asegurada.

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APLICACIONES DEL HIELO

hieloLa fisioterapia trata diversos tipos de lesiones por medio de métodos naturales. Existen muchas técnicas, y la aplicación de hielo sobre el organismo es una de ellas, la cual se conoce como crioterapia.

Todos habréis oído que cuando te tuerces un tobillo o te das un golpe fuerte, hay que aplicarse hielo lo antes posible para controlar la inflamación. Esto es porque el hielo tiene un efecto antiinflamatorio y analgésico.

No obstante, hay dos vertientes respecto a este tema: una defiende esta postura de aplicación de hielo tras la lesión que provoca inflamación, y otra es contraria, porque dice que es mejor dejar que se inflame la zona.

La explicación a esto es porque la inflamación es un proceso fisiológico de curación del propio cuerpo, esencial y necesario para la protección y reparación de los tejidos.

Al producirse una lesión, nuestro organismo desencadena una serie de reacciones para evitar o minimizar los daños. Se produce una vasodilatación (los vasos sanguíneos se ensanchan), con lo que se aumenta el flujo sanguíneo. La sangre transporta células como leucocitos (encargados de la respuesta inmunitaria) y plaquetas (coagulan la sangre para evitar hemorragias), por lo que hay gente que defiende que es mejor dejar que se produzca al completo el proceso inflamatorio para que lleguen más células de este tipo a la zona lesionada.

El proceso inflamatorio como vemos es imprescindible para favorecer la regeneración del tejido lesionado, sin embargo, la inflamación también conlleva efectos indeseados. Cuando una zona está muy inflamada produce dolor, ya que presiona los nociceptores (receptores del dolor) y, además entre otras cosas, dejará fibrosis en la zona, por los desechos que se producen tras el proceso inflamatorio.

Desde mi punto de vista, la mejor opción es dejar que haya inflamación, pero controlada, por lo que sí que estoy a favor de la aplicación de hielo tras una lesión. Al aplicar frío en la zona, provocamos una vasoconstricción (estrechamiento de los vasos sanguíneos), disminuimos la llegada de sangre, lo que no implica que se detenga el proceso inflamatorio, sino que lo atenúa, de manera que podemos modular la inflamación en la zona lesionada.

EFECTOS DEL HIELO

Los efectos terapéuticos que tiene el hielo son:

  • Disminuye el dolor
  • Reduce el edema y atenúa el proceso inflamatorio
  • Disminuye la reacción muscular ante el dolor
  • Reduce el metabolismo celular

Todos ellos tienen un mismo objetivo, favorecer la movilidad y recuperar la función lo antes posible. Así que ya sabéis, como he dicho otras veces, en lesiones en las que aparece inflamación, como pueda ser un esguince, una parte importante del tratamiento es la aplicación de hielo en la zona para evitar que la inflamación se descontrole.

Nos puedes encontrar en Zaragoza en Fisioterapia Eva Tello Cadarso.

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Tendinitis extensores dedos pie

TENDINITIS DE LOS EXTENSORES DE LOS DEDOS DE LOS PIES

En anteriores ocasiones, ya hemos hablado sobre la tendinitis, una inflamación (-itis) del tendón, la estructura fibrosa que une el músculo  con el hueso.

Pero en este caso vamos a hablar de la tendinitis que afecta a los tendones de los músculos extensores de los dedos de los pies.

EXTENSORES DE LOS DEDOS DE LOS PIES

extensores dedos pieSus tendones van desde la pierna por la zona anterior del tobillo y el empeine hasta insertarse en los dedos. Son los encargados de extender o estirar los dedos de los pies.

Los músculos que componen los extensores son: tibial anterior, extensor largo del dedo gordo, extensor corto del dedo gordo y extensor común de los dedos.

SÍNTOMAS

Los síntomas que tendremos serán dolor en la zona del empeine, dependiendo de los músculos que estén afectados, el recorrido del dolor puede ser más interno o externo y encontrarse más cerca de los dedos o más hacia el tobillo. Si por ejemplo se tratase de tendinitis del tibial anterior, el dolor podría subir hacia la pierna al andar. Además, al poner en tensión los tendones, doblando los dedos de los pies hacia abajo, también notaríamos dolor.

CAUSAS

Existen diversas causas que provocan la inflamación de estos tendones como, por ejemplo, llevar zapatos muy ajustados o apretarnos demasiado los cordones de las zapatillas. Si hacemos esto, estamos comprimiendo la zona donde se deslizan estos tendones y la presión provocará una irritación. Igual que si recibimos un impacto directo sobre el empeine, es posible lesionar los tendones por un traumatismo, como suele suceder en algunos deportes como el fútbol sala.

Otra de las causas es el sobreuso, si estamos entrenando más de la cuenta puede que los tendones acaben por decir basta, en casos en los que hemos estado de parón y retomamos la actividad sin hacerlo de una manera progresiva, o nos hemos lesionado el otro pie y al andar diferente sobrecargamos más algunos músculos.

Además, si cambiamos el terreno de entrenamiento puede influir. El correr en cuesta hace que se fuercen mucho más los extensores; si es cuesta arriba porque tendrán que tirar un poco más de los dedos para que no choquen con el suelo, y si es cuesta abajo, porque trabajan de manera excéntrica, es decir, los dedos de los pies tienen que ir hacia abajo, pero los músculos tiran desde arriba para controlar el movimiento, se contraen y se estiran simultáneamente, lo que genera mucha más tensión tanto en los músculos como en los tendones.

También existe la posibilidad de provocar una tendinitis por un sobreestiramiento de los tendones, es decir, imagina que vas andando descalzo y tropiezas con los dedos de los pies en algo, el pie sigue avanzando y los dedos se doblan más de la cuenta.

Como veis, son muchas las causas que pueden provocar esta tendinitis, así que tenedlas en cuenta, y si empezáis a notar molestias en el empeine no dudéis en tomar medidas cuanto antes.

TRATAMIENTO

Cómo curar la tendinitis de los extensores de los dedos de los pies

El tratamiento que se llevaría a cabo sería, para empezar permanecer en reposo, o dependiendo del grado, bajar el nivel de entrenamiento, y aplicar hielo en la zona de dolor, o hacer baños de contraste. Dependiendo de la causa, tendremos que tener en cuenta otras variantes, como no ponernos esos zapatos que nos apretaban, no ajustarse en exceso las zapatillas, tener cuidado de no darnos golpes o engancharnos los dedos, etc.

Desde el punto de vista de la fisioterapia, se haría un tratamiento específico para la tendinitis, es decir, tratar los tendones para bajar la inflamación, y trabajar también la musculatura implicada, en la zona de la pierna. Además habría que ir haciendo estiramientos progresivos sin dolor tanto de los músculos extensores, que están en la parte anterior de la pierna, como los de la parte posterior (gemelos, sóleo). En el Centro de Fisioterapia Eva Tello Cadarso en Zaragoza, podemos ayudaros a solucionar estas dolencias.

Una vez que el dolor haya cesado, se hará un fortalecimiento específico progresivo de los músculos de la pierna, y se volverá a la actividad con cuidado, siempre haciendo caso a nuestro cuerpo, que nos avisa con dolor cuando algo no va bien.

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SINDROME COMPARTIMENTAL

Para entender lo que es el síndrome compartimental, hay que empezar por explicar algo de anatomía, como por ejemplo, lo que son las fascias.

¿QUÉ SON LAS FASCIAS?

sindrome compartimentalLas fascias son envolturas de tejido conjuntivo que aislan uno o más músculos, separan grupos de músculos entre sí en los brazos y piernas. Dentro de cada fascia encontramos un compartimento que incluye no sólo los músculos, sino también nervios y vasos sanguíneos.

La fascia no se expande, de manera que cualquier inflamación dentro de un compartimento dará lugar a un aumento de presión que repercutirá en los músculos, nervios y vasos sanguineos.

CAUSAS DEL SÍNDROME COMPARTIMENTAL

Una de las causas de que esto ocurra son los traumatismos, aunque en muchos casos aparece por actividades repetitivas, como por ejemplo correr, pero los síntomas aparecen únicamente durante la actividad o las horas de después.

Las zonas más propensas a que aparezca este tipo de lesión son la parte inferior de la pierna (tibiales), y en el antebrazo, por ejemplo en pianistas; aunque puede aparecer en otras zonas como mano, pie, muslo, brazo…

SÍNTOMAS DEL SÍNDROME COMPARTIMENTAL

El síntoma principal es dolor intenso y continuo en la zona mientras se realiza la actividad, aunque en los casos más graves, si la presión es lo suficientemente alta y mantenida en el tiempo, puede comprometer el flujo de sangre que a los músculos del compartimento o presionar algún nervio, y disminuir la sensibilidad, aparecer sensación de entumeciemiento y hormigueo, debilidad, palidez en la piel, etc.

En el inicio de la afección, con simple reposo suele desaparecer. Eso si, hay que tener cuidado con los esfuerzos que realicemos superando la sensación de dolor. El síndrome compartimental puede aparecer por un sobreentrenamiento; no dejamos que la musculatura se recupere después de actividad física intensa, hay una compresión y si no les llega el oxígeno suficiente a los músculos puede llegar a afectar a su función.

¿CÓMO PREVENIR EL SÍNDROME COMPARTIMENTAL?

Para prevenir la aparición de esta lesión hay que tener varias cosas en cuenta:

  • Utilizar un buen calzado deportivo, a poder ser con amortiguación.
  • Evitar hacer deporte con vendajes demasiado apretados (salvo si en un momento dado es necesario por otro motivo, como un esguince de tobillo)
  • Ser constante con los estiramientos, hay que tomarse en serio el estirar antes, durante y después de la actividad física. De esta manera, el músculo tendrá mejores cualidades, el tejido de la fascia estará más estirado y dará más libertad a los músculos que rodea.
  • En deportes de contacto, sería recomendable ponerse alguna protección, como por ejemplo espinilleras.

De esta manera, las probabilidades de que aparezca un síndrome compartimental disminuyen considerablemente.

TRATAMIENTO DEL SÍNDROME COMPARTIMENTAL

No obstante, si aparece, ya sabes, empezar con reposo y, si es necesario, aplicar hielo después de la actividad. En caso de que siga evolucionando, acude al fisioterapeuta para que te aplique el tratamiento oportuno. En Zaragoza nos puedes encontrar en el centro, en Fisioterapia Eva Tello Cadarso.

En los casos más graves, el tratamiento acaba siendo quirúrgico, pero esto siempre como última opción.

 

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CODO DE TENISTA – EPICONDILITIS

La epicondilitis o, más comúnmente conocida como “codo de tenista” es muy común dentro del mundo deportivo. Especialmente aparece con la práctica de deportes como el tenis, pádel, squash… En definitiva, cualquier deporte de raqueta. No obstante, también puede aparecer por una patología traumática pura, por caída o un golpe directo sobre el codo, como puede ocurrir en deportes de contacto.

También hay determinados trabajos que pueden favorecer su aparición, si requieren movimientos repetitivos o microtraumatismos reiterados, como por ejemplo vibraciones.

La epicondilitis se caracteriza por dolor en la zona externa del codo, sobre el epicóndilo, una zona ósea prominente que forma parte del húmero, en su zona más distal.

epicondilitisEsta lesión está provocada por movimientos repetitivos de extensión de muñeca y supinación del antebrazo (giro de antebrazo para que quede la palma de la mano hacia arriba). Esto hace que se produzca un sobreagotamiento de los músculos del antebrazo que se insertan en esa zona del codo, dando lugar a microroturas a nivel del tendón de determinados músculos, como por ejemplo el extensor radial corto del carpo o segundo radial.

A su vez, el periostio (la capa que recubre el hueso) se inflama en la zona de inserción, e incluso sufre pequeños arrancamientos por esas contracciones repetidas de los músculos del antebrazo.

Los síntomas que aparecen son dolor en la zona externa del codo, que aumenta progresivamente y se irradia por el antebrazo hacia el dorso de la mano, y se acentúa al hacer pronosupinación (girar el antebrazo a un lado y a otro) y extender la muñeca, al coger con la mano cosas  que pesen ligeramente, y al palpar la zona del tendón y los músculos implicados.

Para empezar, el tratamiento consistiría en guardar reposo, pero de una manera relativa, es decir, evitando los gestos que producen dolor y, si la causa fuera el deporte, dejándolo durante al menos 2-3 semanas.

Empezaremos también con el tratamiento de fisioterapia, haciendo masaje para relajar los músculos del antebrazo y disminuir la tensión que llega al tendón y a la inserción, y cyriax (masaje transverso profundo) en la zona del tendón para estimular su recuperación. Utilizaremos otras técnicas de rehabilitación como ultrasonidos, electroterapia, agujas, etc. Y sería conveniente poner hielo para controlar la inflamación, en caso de que esté en esa fase. En Zaragoza podemos ayudarte en mi centro de fisioterapia.

Si fuera necesario, se puede recurrir a alguna contención flexible, tipo vendaje o kinesiotape. Y debemos hacer estiramientos de los músculos del antebrazo, y cuando desaparezca el dolor, empezar con ejercicios progresivos de fortalecimiento, de manera que equilibremos la fuerza de los flexores y extensores de muñeca.

Por último, debemos observar cuál es la posible causa de la aparición de la lesión. Si fue por un traumatismo, simplemente hay que recuperarse, si se debiera a un mal gesto al usar la raqueta o un mal hábito en el trabajo, habría que corregirlo.

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En otros artículos hemos nombrado la “triada” de rodilla, en la que se lesionan menisco, ligamento cruzado y ligamento lateral de rodilla. Ya hemos hablado de los dos primeros, por lo que este artículo lo dedicaré al esguince del ligamento lateral de rodilla.

El mecanismo de lesión es un movimiento forzado en varo o valgo (la rodilla se va hacia fuera o se mete para dentro, respectivamente), pudiendo estar combinado con flexión y rotación o con una hiperextensión. Es muy importante contarle al médico o al fisio cómo fue la lesión, para que sea más fácil hacerse a la idea de lo que puede estar dañado.

esguince rodillaEn el caso de estar en flexión de rodilla, con rotación interna de tibia (la punta del pie va un poco hacia dentro respecto al muslo) y forzar más de la cuenta la rodilla hacia dentro, provocando un valgo forzado, ya sea por una mala postura nuestra durante la actividad, o por un golpe, es probable que de lugar a la triada interna, de rotura del Ligamento Cruzado Anterior (LCA), rotura del Ligamento Lateral Interno (LLI) y desinserción del menisco interno. Si se provocara un varo forzado, estaríamos ante el caso contrario, la triada externa.

Vamos a centrarnos en el esguince del LLI. El tratamiento dependerá del grado de lesión, y la recuperación se alargará en el tiempo cuantas más fibras del ligamento se hayan roto.

Si se trata de un esguince benigno o de grado I, solo se dañan algunas fibras del ligamento y no existe laxitud ligamentaria. En el caso de que aparezca hematoma, éste será moderado y aparecerá dolor sólo al poner el ligamento el tensión o al palparlo.

El tratamiento consistiría en inmovilización durante 10 días mediante un vendaje flexible o férula rígida en extensión si fuese necesario, y empezaríamos con la fisioterapia, aplicando hielo, dando masajes circulatorios y drenantes, electroterapia analgésica, ultrasonidos, contracciones estáticas de cuádriceps e isquiotibiales, ejercicios contrarresistencia del pie y la cadera, y tras 3 o 4 días se permitirá empezar a andar.

Una vez pasada la inmovilización seguiremos con ejercicios de fortalecimiento analíticos y generales, y trabajo propioceptivo de equilibrio. Si quedara dolor en el ligamento haríamos “cyriax”, masaje transverso profundo y seguiríamos con otras técnicas de rehabilitación.

Si no se cura bien y no se le da el reposo que corresponde, pueden aparecer complicaciones, como una mala cicatrización y engrosamiento del ligamento, produciendo dolor y molestia funcional. Si esto siguiera evolucionando y no se le pone solución, podría acabar en calcificaciones de la inserción del LLI en el fémur y una limitación articular en flexión entre 45º y 90º.

Asi que ya véis, más vale darle importancia a las lesiones y dejar a nuestro cuerpo que se recupere si no queremos que queden mal curadas, nos den problemas a la larga y puedan cronificarse.

Ya han pasado por mi consulta de fisioterapia en Zaragoza muchos pacientes con esguinces “mal curados”. Tienen solución, pero desde luego es mucho mejor ir al fisio cuando se produce la lesión, que no dejar que cicatrice mal y después intentar solucionarlo.

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En  otro artículo estuve hablando de la tendinitis en general, una lesión que consiste en la inflamación del tendón, esa estructura fibrosa que une el músculo al hueso. Este artículo lo voy a dedicar a la tendinitis de la “pata de ganso”. Muchos os preguntaréis ¿qué es eso?

Se trata del conjunto de tendones que se insertan en la zona interna de la rodilla, que vienen de tres músculos del muslo, el semitendinoso, el recto interno y el sartorio.

pata de gansoEl semitendinoso es un isquiotibial, va por la parte postero-interna del muslo y es flexor de rodilla y extensor de cadera.

El recto interno es un aductor, va por la parte interna del muslo y es flexor de rodilla y aductor de cadera (llevar la pierna para dentro).

El sartorio va desde la parte externa de la cadera hasta la zona interna de la rodilla, cruzando el muslo en diagonal, y es flexor de rodilla y abductor (separador) y rotador externo de cadera.

Esta lesión es una de las más molestas a la hora de correr. El dolor comienza a sentirse en la zona interna de la rodilla, sobre todo al dar grandes zancadas, y si no se le da importancia y se sigue entrenando, lo más probable es que la intensidad del dolor vaya aumentando progresivamente hasta que acabe doliendo en actividades cotidianas del día a día.

Lo primero que hay que hacer es analizar la posible causa, y ver si el problema viene de un solo músculo, o los demás también están afectados.

El tratamiento consistiría en relajar los músculos que nos estén dando problemas, aunque tampoco está de más darle un repaso a los tres, para evitar tensiones en la zona de inserción de los tendones. Además de estirarlos bien, algo importantísimo para volver a recuperar la longitud normal del músculo y dar un respiro al tendón.

También haríamos tratamiento específico de los tendones, es decir, la pata de ganso, para reducir la inflamación y acelerar el proceso de curación.

Si tienes alguna molestia, lo mejor es acudir a un centro de Fisioterapia para valorar la lesión y ver si hace falta tratamiento. Desde Zaragoza podemos ayudarte.

 

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