Agujetas

AGUJETAS

¿Qué son las agujetas?

Seguro que todos más de una vez hemos amanecido con un dolor horrible que te impide moverte con normalidad por haber practicado algún deporte después de un tiempo de inactividad, por haber intensificado más el ejercicio que hacemos regularmente, o por cambiar de actividad y trabajar grupos musculares que de normal no forzamos tanto. Eso son las famosas agujetas, también llamadas dolor muscular de origen retardado.

agujetasDurante años se ha creído que las agujetas están provocadas por pequeños cristales de ácido láctico que pinchan el músculo. Este ácido es una sustancia que produce nuestro propio organismo que resulta del metabolismo del azúcar cuando hacemos ejercicios anaeróbicos, es decir, de mucha intensidad pero poca duración, como pueden ser levantar pesas, correr muy rápido…

Con el tiempo se ha demostrado que esa no era la causa de las agujetas. Los actuales estudios hablan de una reacción inflamatoria como causa principal, en respuesta a microlesiones musculares y tendinosas que se dan porque el músculo no está adaptado a la actividad a la que es sometido. Es decir, se producen pequeñas roturas de las fibras musculares, esto hace que se acumulen metabolitos o desechos y aparece una reacción inflamatoria que irrita las fibras nerviosas provocando dolor en los músculos que se han solicitado por encima de sus posibilidades.

El dolor tarda en aparecer entre 12 y 48 horas después del esfuerzo, y aumenta al estirar o contraer los músculos afectados y a la palpación, mientras que si estamos en reposo es indoloro. Debería desaparecer en un plazo máximo de 4 días.

Para prevenir que aparezcan agujetas, es recomendable hacer entrenamientos progresivos regulares y adaptados. Es decir, calentar siempre antes todos los grupos musculares, empezar con poca intensidad si estamos desentrenados e ir aumentándola poco a poco, y estirar muy bien cuando hayamos terminado.

Si por lo que sea un día nos hemos pasado (típica pachanguita de verano cuando hacemos el parón de la temporada), no servirá de nada que te tomes un vaso de agua con azúcar como muchos recomiendan, porque esa teoría se basaba en disolver los cristalitos de ácido láctico. Lo que hay que hacer es intentar “limpiar” el músculo de esos metabolitos que se han acumulado, y para ello es bueno aumentar la sangre que llega a la zona. Esto se consigue repitiendo el ejercicio que provocó las agujetas pero con menor intensidad (aunque sea lo que menos te apetezca), estirando sin forzar y realizando un masaje suave en las zonas doloridas. También es recomendable beber más agua y, en casos de mucho dolor, se podría recurrir a un antiinflamatorio, aunque no soy muy partidaria de abusar de ellos…

Después de leer esto, si sois de la opinión de que el verano está para descansar y habéis dejado el entrenamiento a un lado… Desde Fisioterapia Eva Tello Cadarso en Zaragoza os recomiendo… Tened cabeza y no os paséis al empezar la nueva temporada, ¡poco a poco!

 

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