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La importancia del cuidado físico en músicos de conservatorio: El papel fundamental de la fisioterapia

Las horas que dedica un músico a tocar un instrumento o a cantar de manera adecuada, lo que podríamos llamar su “jornada laboral” es difícil de definir, ya que detrás de una buena actuación y horas de clase en el conservatorio, están las cientos de horas de ensayo.

Conseguir que algo parezca fácil requiere de mucho esfuerzo. Como dijo el gran violonchelista Pablo Casals al fotógrafo Fritz Henle:

Por descontado no existe un sucedáneo del trabajo. Constantemente practico como lo he
hecho durante toda mi vida. Se me ha dicho que toco el violonchelo con la facilidad de un
pájaro cuando vuela. Ignoro cuál es el esfuerzo del pájaro cuando aprende a volar, pero sé
perfectamente el esfuerzo que exige mi violonchelo. Eso que parece facilidad no es más que el
resultado de un gran esfuerzo. (Henle, 1975).

Y para obtener buenos resultados es imprescindible mantener una óptima salud física, tanto a nivel postural como muscular, ya que se trata de hacer movimientos muy repetitivos, en muchas ocasiones asimétricos, que crean desajustes en el cuerpo. Si no se trabaja simultánea en mantener el bienestar de los músicos pueden aparecer problemas a medio-largo plazo.

Demandas físicas de la práctica musical

Cuando hablamos de músicos nos estamos refiriendo a una gran variedad de prácticas que difieren a nivel biomecánico muchísimo una de otra. Por ejemplo, la mayor exigencia en un pianista será el movimiento de sus miembros superiores y mantener una buena postura en sedestación, mientras que para un cantante será importante la gestión de presiones en la cavidad abdominal y el trabajo con el diafragma.

En general lo que es común a todos es que se trata de movimientos muy repetitivos que pueden llevar a sobrecargas musculares. Algunos instrumentos también exigen posturas poco ergonómicas o cargar con pesos considerables. Todo ello conlleva muchas veces dolores musculares y/o articulares.

Por ejemplo, si nos fijamos en  los músicos de orquesta, entre las lesiones más comunes se encuentran: tendinopatías de hombro, codo o muñeca, tenosinovitis de Quervain o el síndrome del túnel carpiano. Todas ellas relacionadas con la práctica musical intensiva.

Impacto de la salud física en el rendimiento musical

Cualquier profesión que se desempeña durante años, dedicando muchas horas al día, hace que poco a poco vaya modelando al que la realiza y le confiere unas habilidades y riesgos propias de cada profesional. Por este motivo el elemento clave para la prevención y tratamiento de las alteraciones que pueden derivarse de esa dedicación es conocer los componentes físicos y fisiológicos que conlleva esa actividad.

En general, el objetivo de un músico es tener una buena técnica y que sus músculos sean capaces de realizar los movimientos necesarios con rapidez y agilidad. Para ello es muy importante mantener una buena circulación sanguínea en los músculos implicados, así como una buena conducción de las órdenes, un sistema nervioso muy competente.

Cuando un músculo acumula demasiada tensión y aumenta su tono, es decir, en reposo mantiene cierta contracción muscular, esto hace que el sistema circulatorio y las arterias que atraviesan esos músculos para nutrirlos se vean comprimidas y no sean capaces de llevar la sangre suficiente para un óptimo rendimiento muscular, lo que acaba repercutiendo en la calidad musical.

Así mismo, si realizamos un movimiento de manera repetitiva los tendones pueden acabar irritándose y aparecer inflamación, ya sea en los propios tendones que sufren microrroturas (tendinosis), en las vainas que los protegen (tenosinovitis) o en las bolsas serosas que hacen de almohadilla para evitar el roce (bursitis). Esto produce dolor y a veces, de manera secundaria pueden presionar otras estructuras como es el caso del síndrome del túnel carpiano, en el que por una inflamación de algún tendón al pasar por un espacio reducido en la muñeca acaba comprimiendo el nervio y aparecen síntomas neuropáticos.

También pueden aparecer problema a nivel facial principalmente en músicos que toquen instrumentos de viento, tanto en la ATM (articulación temporomandibular) como en los músculos encargados del movimiento de los labios. Cualquier desajuste en estas estructuras puede alterar la técnica de una manera muy significativa.

fisioterapia para musicos

Rol de la fisioterapia en músicos de conservatorio

Desde el punto de vista de la fisioterapia el principal objetivo es la prevención:

  • Ergonomía: ser capaces de mantener una buena postura y trabajar la eficiencia de los músculos posturales.
  • Identificar qué músculos están implicados en la técnica de cada instrumento para trabajarlos de una manera adecuada y saber cómo evitar sobrecargas, desgaste o una mala biomecánica.
  • Pautar ejercicios de calentamiento y que favorezca la buena ejecución de la técnica, añadiendo otros compensatorios.
  • Pautar estiramientos para evitar sobrecargas musculares

Una vez ya ha aparecido alguna lesión, la fisioterapia se encargará de acelerar el proceso de curación. El tratamiento dependerá de la estructura lesionada. Algunas de las técnicas pueden ser:

  • terapia manual
  • radiofrecuencia
  • neuromodulación
  • electropunción
  • fibrólisis diacutánea (gancheo)
  • manipulaciones osteopáticas
  • neurodinamia
  • etc

Algunos ejemplos de músicos que han conseguido superar sus lesiones gracias a la fisioterapia o que hacen de la fisioterapia una herramienta imprescindible para el desarrollo de su carrera musical son:

  • Rachel Powers, violinista estadounidense: empezó con ligeras molestias en la muñeca izquierda al terminar de tocar, poco a poco empezó a ser más invalidante y los médicos la única solución que le daban era dejar de tocar durante meses. Tras empezar tratamiento de fisioterapia en el que le ayudaron a corregir la técnica para no seguir cometiendo los mismos errores, compaginar con otro tipo de ejercicios, dejar días de descanso para evitar sobrecargas y tratamiento para acelerar la lesión, consiguió seguir tocando sin ninguna molestia ni tiempos prolongados de reposo.
  • Pedro Sierra, guitarrista español: acude frecuentemente a sesiones de fisioterapia como prevención para seguir un tratamiento específico y así estar en las mejores condiciones para desempeñar su trabajo.

Estrategias para cuidar la salud física en músicos

Como veis es muy importante tener clara la técnica específica de cada instrumento para que los movimientos sean lo más eficientes y menos lesivos posible, así como implementar con un entrenamiento general que ayude a mantener una buena postura y compensar el exceso de horas en la postura en la que se toca el instrumento, hacer estiramientos al terminar de tocar, así como dejar tiempo suficiente de descanso para permitir al cuerpo recuperarse.

Como complemento a todo esto, es muy importante llevar una buena alimentación, la materia prima que metemos al cuerpo y favorecerá la regeneración tisular, así como el descanso no sólo físico, sino también mental. El estrés nos hace aumentar los niveles de cortisol, que es altamente oxidativo, y durante las horas de sueño es cuando esos tejidos dañados consiguen repararse.

Si tenemos todo esto en cuenta junto con el sistema músculo esquelético, estaremos haciendo las cosas bien y evitaremos cualquier tipo de lesión, acercándonos al completo bienestar.

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