Esguince de rodilla

ESGUINCE DE RODILLA

En otros artículos hemos nombrado la “triada” de rodilla, en la que se lesionan menisco, ligamento cruzado y ligamento lateral de rodilla. Ya hemos hablado de los dos primeros, por lo que este artículo lo dedicaré al esguince del ligamento lateral de rodilla.

El mecanismo de lesión es un movimiento forzado en varo o valgo (la rodilla se va hacia fuera o se mete para dentro, respectivamente), pudiendo estar combinado con flexión y rotación o con una hiperextensión. Es muy importante contarle al médico o al fisio cómo fue la lesión, para que sea más fácil hacerse a la idea de lo que puede estar dañado.

esguince rodillaEn el caso de estar en flexión de rodilla, con rotación interna de tibia (la punta del pie va un poco hacia dentro respecto al muslo) y forzar más de la cuenta la rodilla hacia dentro, provocando un valgo forzado, ya sea por una mala postura nuestra durante la actividad, o por un golpe, es probable que de lugar a la triada interna, de rotura del Ligamento Cruzado Anterior (LCA), rotura del Ligamento Lateral Interno (LLI) y desinserción del menisco interno. Si se provocara un varo forzado, estaríamos ante el caso contrario, la triada externa.

Vamos a centrarnos en el esguince del LLI. El tratamiento dependerá del grado de lesión, y la recuperación se alargará en el tiempo cuantas más fibras del ligamento se hayan roto.

Si se trata de un esguince benigno o de grado I, solo se dañan algunas fibras del ligamento y no existe laxitud ligamentaria. En el caso de que aparezca hematoma, éste será moderado y aparecerá dolor sólo al poner el ligamento el tensión o al palparlo.

El tratamiento consistiría en inmovilización durante 10 días mediante un vendaje flexible o férula rígida en extensión si fuese necesario, y empezaríamos con la fisioterapia, aplicando hielo, dando masajes circulatorios y drenantes, electroterapia analgésica, ultrasonidos, contracciones estáticas de cuádriceps e isquiotibiales, ejercicios contrarresistencia del pie y la cadera, y tras 3 o 4 días se permitirá empezar a andar.

Una vez pasada la inmovilización seguiremos con ejercicios de fortalecimiento analíticos y generales, y trabajo propioceptivo de equilibrio. Si quedara dolor en el ligamento haríamos “cyriax”, masaje transverso profundo y seguiríamos con otras técnicas de rehabilitación.

Si no se cura bien y no se le da el reposo que corresponde, pueden aparecer complicaciones, como una mala cicatrización y engrosamiento del ligamento, produciendo dolor y molestia funcional. Si esto siguiera evolucionando y no se le pone solución, podría acabar en calcificaciones de la inserción del LLI en el fémur y una limitación articular en flexión entre 45º y 90º.

Asi que ya véis, más vale darle importancia a las lesiones y dejar a nuestro cuerpo que se recupere si no queremos que queden mal curadas, nos den problemas a la larga y puedan cronificarse.

Ya han pasado por mi consulta de fisioterapia en Zaragoza muchos pacientes con esguinces “mal curados”. Tienen solución, pero desde luego es mucho mejor ir al fisio cuando se produce la lesión, que no dejar que cicatrice mal y después intentar solucionarlo.

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ROTURA DEL LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR DE LA RODILLA

 Dentro del mundo del deporte, las rodillas son unas de las articulaciones que más sufren. Existen distintas estructuras susceptibles de lesionarse. Las más comunes son: meniscos, ligamentos cruzados y ligamentos laterales, además del posible desgaste que pueda haber en los cartílagos. En caso de lesionarse los tres, nos encontraríamos con la conocida “triada”.

Es posible que una de las más comunes sea la rotura del Ligamento Cruzado Anterior (LCA), por lo tanto hoy os voy a hablar de ella, y más adelante iré contando cosas sobre el resto.

El LCA se encuentra en el interior de la articulación de la rodilla, uniendo el fémur y la tibia. Su función es dar estabilidad a la articulación, impidiendo que se produzca un desplazamiento excesivo de la tibia hacia delante, y también limita la rotación de la tibia respecto al fémur.rotura LCA rodilla

Normalmente se rompe en movimientos bruscos, como rotar el tronco y el muslo respecto a la pierna que está fija en el suelo, aterrizar de un salto, por una entrada fuerte de un contrario en el fútbol, etc.

En el momento de la rotura puede oírse un chasquido, la rodilla se inflama, aparece dificultad para apoyar la extremidad lesionada o doblar/estirar la rodilla, y dolor.

Si te sucediese esto, tienes dos opciones de tratamiento: operarte y hacer rehabilitación o directamente pasar a la rehabilitación. La decisión que tomes dependerá de varios factores. Para mi el más importante es si llevas idea de seguir haciendo deporte, en cuyo caso recomiendo la cirugía. Ésta consiste en la mayoría de los casos en coger determinados tendones de músculos isquiotibiales de la extremidad lesionada, que tienen una función “auxiliar”, y hacer una plastia, es decir, un ligamento falso que remplaza al roto. Todo esto mediante artroscopia.

Con la cirugía recobramos la estabilidad de la rodilla, y después debemos pasar a la fisioterapia para conseguir la completa movilidad de la articulación, evitar la formación de fibrosis y adherencias, controlar el edema, tratar las cicatrices, recuperar la masa muscular, y trabajar la estabilidad de la rodilla con ejercicios de propiocepción (equilibrio).

En caso de que optemos por no operar, aconsejable en personas de edad madura que no vayan a practicar deporte con regularidad, se haría rehabilitación para controlar la inflamación y, sobre todo, fortalecer la articulación, ya que con el LCA roto perdemos la estabilidad de la rodilla, lo que conlleva que haya más movimiento del que debería entre fémur y tibia, aumente el riesgo de rotura de meniscos, haya un desgaste más rápido de los cartílagos y la consiguiente aparición progresiva de artrosis.

Si necesitas rehabilitación para tu rodilla, en Fisioterapia Eva Tello Cadarso en Zaragoza, podemos ayudarte.

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La mayoría de personas que practican con frecuencia un deporte han sufrido en algún momento un esguince de tobillo.

¿QUÉ ES UN ESGUINCE?

Un esguince es una lesión de un ligamento, con un daño estructural como consecuencia de un movimiento forzado o brusco de la articulación, en el que se somete al ligamento a un estiramiento mayor al que puede soportar. El más común es el del Ligamento Lateral Externo (LLE).

Dependiendo de la gravedad de la lesión, distinguimos tres tipos:

  • esguince de tobilloEsguince Grado I: se produce un simple estiramiento con roturas fibrilares leves. Aparece un poco de inflamación y dolor. La recuperación dura tan sólo unos días, como máximo dos semanas.
  • Esguince Grado II: se produce una elongación mayor, con la consiguiente rotura de algún fascículo del ligamento y puede afectarse también la cápsula articular. Aparece inflamación, hematoma y dolor. El tiempo de recuperación es mayor, oscila entre 2 y 5 semanas, incluyendo una inmovilización relativa los primeros días.
  • Esguince Grado III: existe una rotura casi completa del ligamento, a veces también se incluyen las completas. El dolor es muy intenso, aparece una gran respuesta inflamatoria, hematoma y laxitud en la articulación. Para que cicatrice, inmovilización al principio. El tiempo de recuperación oscila entre 6 y 8 semanas.

TRATAMIENTO DEL ESGUINCE DE TOBILLO

El tratamiento que podéis hacer vosotros en casa se resume en “RICE”:

  • Reposo: sobre todo las 24-48h siguientes, dependiendo del grado de lesión puede ser relativo.
  • Hielo (Ice): para controlar la inflamación, al principio varias veces al día. También pueden hacerse baños de contraste, acabando siempre con frío.
  • Compresión: con un vendaje que limite el movimiento del tobillo y controle la inflamación.
  • Elevación: en las primeras horas después de la lesión y mientras se aplica el hielo.

Desde el punto de vista de la fisioterapia, el tratamiento consiste en:

  • Drenaje linfático: para reducir la inflamación y favorecer la reabsorción del hematoma.
  • Cyriax (masaje transverso profundo): sobre los puntos dolorosos, para acelerar el proceso de curación.
  • Movilizaciones pasivas: aumentando el rango de movimiento progresivamente.
  • Electroterapia/ultrasonidos
  • Fortalecimiento muscular: para recuperar la masa muscular tras el reposo.
  • Vendaje funcional: en caso de que sea necesario, para evitar el gesto de lesión.

Como última fase de la rehabilitación, y para estabilizar la articulación y prevenir que os volváis a lesionar, deberíais realizar un entrenamiento propioceptivo, que sirve para trabajar la coordinación y la fuerza, mejorando la capacidad refleja. Estos ejercicios son muy variados, pero los más sencillos para que hagáis en casa son los de equilibrio, colocándoos en apoyo monopodal sobre una superficie inestable e intentando mantener el equilibrio.

Para terminar, os daré un consejo, PACIENCIA. Por experiencia sé que la mayoría tenéis mucha prisa por volver a la actividad, pero acordaros de que si un esguince no se cura bien, aumenta el riesgo de que éste se vuelva a repetir.

En Fisioterapia Eva Tello Cadarso en Zaragoza realizamos muchos tratamientos de este tipo, si necesitas recuperarte de algún esguince, no dudes en ponerte en contacto con nosotras.

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